lunes, 25 de julio de 2011

Chiquero congresional

Cazadores cazados. La Comisión de Ética de la Cámara de Representantes de Estados Unidos tiene problemas éticos en una investigación que lleva a cabo de la representante demócrata Maxine Waters, de quien se alega que hizo gestiones para favorecer indebidamente un banco en el que su marido tiene acciones. Hay indicios de que en la pesquisa acerca de ese asunto dos abogados que trabajaban para la Comisión se comunicaron secretamente con los miembros republicanos, con exclusión de los demócratas. Impugnada la ética de la Comisión de Ética, para tratar de salvar la situación y la «pureza de los procedimientos», la Comisión ha contratado a un exfiscal y abogado prominente, quien ha representado a políticos de ambos partidos, para que investigue el proceder de la propia Comisión en este asunto.

Ahí tienen ese ejemplo del lodazal legislativo en esa nación que tanto se jacta de sus procesos, y pretende dar lecciones de administración pública al resto del mundo.

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