sábado 17 de marzo de 2012

Licencia para hacer las cosas mal

Evidentemente, el Gobierno de Puerto Rico ha sido, por lo menos, negligente, al otorgar contratos de servicios profesionales de ingeniería a entidades constituidas por ingenieros que no están licenciados para ejercer como tales. Lo primero que debe hacerse al contratar es asegurarse de que la parte contratada tiene la capacidad jurídica para ello. En este caso, además de los otros requisitos de ley, se exige que los profesionales estén debidamente preparados para realizar su labor. La licencia profesional es requisito, pues es la certificación de que la persona posee el entrenamiento y la pericia para desempeñarse como ingeniero.

Por supuesto, sabemos que el descuido aquí no es tal. Se trata de una muestra más del ánimo de favorecer indebidamente a ciertos individuos, por razones puramente partidistas. A eso es que se debe que ni siquiera se molestaran en cotejar si esos ingenieros tenían licencia. No es sino hasta que se descubre el asunto que ahora andan apurados cancelando contratos y buscando sustitutos para que las obras puedan continuar, cuestión que podría traer complicaciones legales y técnicas adicionales en la adjudicación de responsabilidades por fallas en esos proyectos ya iniciados.

viernes 16 de marzo de 2012

A la medida

En la sección de farándula del periódico, se nos informa que Frankie Ruiz, hijo «desea colocarse los zapatos salseros de su famoso padre». Pues, muy bien por esa aspiración, pero yo le diría que lo que quiere es calzarse porque eso de «colocarse los zapatos» es un circunloquio que desentona con el conocimiento razonable del español.

Como he señalado tantas veces antes, el idioma nos provee las palabras que con mayor exactitud describen las ideas, los objetos y las acciones de nuestra vida. Si lo conocemos bien, seleccionamos la palabra adecuada, y evitamos los circunloquios, pleonasmos y rodeos tan frecuentes en el habla y la escritura en nuestra lengua.

jueves 15 de marzo de 2012

Poca Integridad Pública

La fiscal que dirige la División de Integridad Pública del Departamento de Justicia hace una lectura muy limitada de su función investigativa, en un aspecto que requiere mayor amplitud de miras y sagacidad. Las manifestaciones variopintas de la corrupción exigen una gestión más abarcadora, ágil y diligente en las pesquisas, el encausamiento y la adjudicación. La fiscal parece entender que su responsabilidad institucional es meramente evaluar ofrecimientos de prueba que se traigan a su consideración, para decidir si procede tomar acción. Ello no es ni puede ser así.

El Ministerio Público no puede conformarse con desempeñar un papel tan pasivo como ése. Lo que el cargo -- y el país -- exigen es una actividad que corresponda a la gravedad de la corrupción gubernamental que se vive. En el caso de la senadora Evelyn Vázquez es evidente que la investigación ha sido deficiente, incompleta y trunca. Es totalmente inaceptable que se despache el asunto con la superficialidad que lo ha hecho la fiscal Rodríguez. El proceder impropio de la senadora era manifiesto, bastando una indagación sencilla de los hechos. Solo un ánimo exculpatorio explica una gestión tan fallida de la Fiscalía.

miércoles 14 de marzo de 2012

Zurumbático

Yo creía que eso de «zampar» era un invento del lenguaje coloquial y pueblerino, pero no es así: legítimamente, significa comer apresuradamente o en exceso. Entonces, al que lo hace, se le llama zampabollos, por aquello de que «bollos» representa genéricamente la comida.

Esto de juntar dos términos para producir un tercero de efecto combinado tiene como resultado zollipo, es decir, sollozo con hipo, algo que, dentro del sufrimiento y la tristeza de quien lo padece, mueve a risa.

Y cierro esta serie de comentarios con lo que mejor me describe después de este recorrido por el diccionario: zurumbático, o sea, aturdido, lelo, pasmado.

martes 13 de marzo de 2012

Ley como un queso suizo

Los suizos siempre han tenido fama de civilizados y ecuánimes, pero parece que ahora están un tanto exaltados. En un referendum, acaban de apoyar una ley que castiga la celebración de manifestaciones públicas sin permiso o la desobediencia de los manifestantes a las indicaciones policiales en dichas actividades. La sanción económica es sustancial; el equivalente a $110,000.

Generalmente, este tipo de legislación es propia de regímenes represivos como los de Egipto, Myanmar o Siria. Sorprende, entonces, que Suiza se sume a tan «selecta» compañía, en lo que podría verse como un intento por acallar la protesta callejera y espontánea. Cierto es que hay manifestaciones que, por su naturaleza y tamaño deben ser coordinadas con las autoridades, para evitar o reducir su efecto negativo en el orden y la seguridad públicas, pero ello no debe ser tomado como una excusa para reprimirlas. El hecho de que el apoyo en la consulta fue de 55% demuestra que hay un sector del electorado suizo que rechaza esta ley o, cuando menos, tiene dudas sobre su sabiduría.

lunes 12 de marzo de 2012

«Nonó»

Uno se pregunta si yegüero es quien cuida yeguas, por qué «caballero» no es el que cuida caballos. Pero, así son estas cosas del idioma, que no siempre responden a una lógica sencilla. Una vez más, tenemos una palabra que surge directamente de una ocupación u oficio, que en apariencia luce disparatada.

Los que tenemos cierta edad recordamos lo «yeyé» como una moda musical que tuvo otras manifestaciones en la cultura popular de los años 60. Pero, de eso a que el término yeyé --de yeah, yeah --  figure por derecho propio en el diccionario, hombre...

Y, por supuesto, no nos puede sorprender que quien cultiva o negocia con yuca sea yuquero.

domingo 11 de marzo de 2012

Desperdicio de demanda

Veo un tanto difícil que prospere una demanda contra el Estado por su incumplimiento con el porciento de reciclaje postulado en la ley al respecto. Ésa y otras leyes similares son expresiones de política pública que contienen unos hitos a manera de desiderata, pero que, por su propia naturaleza, no pueden ser estrictamente mandatorios, mucho menos implantados judicialmente. La comparación con otras obligaciones de ley de una agencia gubernamental, como la de presentar informes o proveer un pietaje particular para confinados en un penal, no es válida, pues, distinto del reciclaje -- que supone un alto grado de cooperación ciudadana -- esas otras obligaciones son algo que la dependencia pública tiene totalmente en sus manos. A menos que se pueda probar que, a pesar de que la gente pone al gobierno en condiciones para reciclar, éste no lo hace al grado que debiera -- cosa que dudo mucho pueda probarse -- un recurso extraordinario de mandamus no va a proceder judicialmente.