viernes, 24 de febrero de 2012

De un viejo pipiolo

Todos hemos conocido hombres cuyo tono de voz es parecido al de una mujer, con lo que ello tiene de mortificación para el hablante y hasta de equívoco, cuando se habla por teléfono en ciertas circunstancias. Lo que estoy seguro no es muy conocido es que existe una palabra para describir a esos hombres de voz afeminada: palabrimujer, que parece una broma pero no lo es.

Por otro lado, siempre he supuesto que la caída del pelo tampoco es broma. Hombres y mujeres hacen lo indecible por evitarlo, disimularlo y corregirlo, pero que ello sea una pelonía -- con lo mucho que se parece a felonía --  me parece exagerado, pues lo eleva a la categoría de delito, cuando la calvicie es suficiente castigo.

Por último, yo creía que pipiolo era un puertorriqueñismo, que describe a los adeptos al Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) como yo, pero me equivoco. Supongo que quienes no nos quieren bien estarán de acuerdo con la definición de «principiante, novato e inexperto», nada de lo cual nos define como participantes de la vida política de nuestro país.


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