sábado, 22 de septiembre de 2007

Una penita

Las penas impuestas, y las posibles anunciadas, al empresario que descargó tinta en un cuerpo de agua y luego mintió a los investigadores, para encubrirlo, me parece que padecen de la flojera institucional que surge a la hora de sancionar a los empresarios, con o sin Rosselló. Creo que, por un lado, se valora muy poco el delito contra el ambiente y, por otro, la burla a los procesos investigativos del Estado. Soy de los que siempre han creído que mentirle a las autoridades es cosa muy seria, que merece un castigo severo. Eso de arrestos domiciliarios o penas de seis meses de reclusión me parece un chiste de mal gusto, a costa de la sociedad.

La única forma de dar a respetar la función pública en este contexto es procediendo con todo rigor contra quienes, luego de delinquir, traman, con mentiras y subterfugios, su ocultación y la evasión de responsabilidad. No puede haber consideraciones de clase alguna, que atenúen la pena, cuando se intenta engañar a quienes tienen la encomienda pública de hacer cumplir la ley.

2 comentarios:

Jaime Riera Seivane dijo...

Esto me obliga a plantear un problema cotidiano del Dpto. de Justicia.

Nuestros abogados, fiscales e investigadores del Departamento de Justicia no cuentan con el apoyo económico necesario para lograr operaciones investigativas y de enjuiciamiento efectivas.

El que el erario público no distribuya, de forma razonable, los recursos económicos más allá de lo necesario, a esta división u oficina del Ejecutivo, obstaculizará que se puedan encausar correctamente a ciertos bándidos. ¿Pudiésemos encausar al Dpto. de Hacienda por entorpecimiento de la justicia?

Mientras sigamos peleando batallas chiquitas y desviando fondos necesarios para fines no públicos, nuestro Dpto. de Justicia se desmoronará y se convertirá en un pobre recurso para el Pueblo.

Alberto Medina Carrero dijo...

Jaime:

Puede que tengas razón en lo que señalas, pero lo que planteo es: ¿qué pasa cuando, efectivamente,se demuestra que alguien miente u oculta información pertinente a una investigación, fallida o no? La respuesta del Estado no puede ser tan floja. Que, por las razones que apuntas, los entes investigativos no sean tan eficaces como debieran ser es un problema serio, pero me parece el colmo que, cuando lo son, entonces el respaldo oficial sea tan débil.