martes, 1 de diciembre de 2009

«El silencio es elocuente.»

Tal parece que la familia de los jóvenes presuntamente involucrados en el homicidio vehicular del paramédico se le adelantó a Tiger Woods en el uso del silencio como «defensa». Salvando la enorme distancia entre los dos casos, parece tratarse de una estrategia similar de no cooperar o hacerlo a medias, con el fin de impedir el esclarecimiento de los hechos o que ello se haga de tal manera que pudiere quedar sujeto a la impugnación por duda razonable o defectos procesales.

Distinto de la situación de Woods - en que el único lastimado es él y su reputación de «niño bueno» - en el caso de acá hay un joven muerto por decapitación, y alguien, aunque sea «mudo», tiene que pagar por ello.

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