jueves, 3 de mayo de 2012

Incorregible

«Sin corregir los fallos» reza un titular de prensa relacionado con unos problemas en la Universidad de Puerto Rico. ¡Y bien que sí! No se corrigen, porque el 3 de agosto de 2007, cuando comenzaba este espacio, dediqué el comentario a ese uso que, aunque no es totalmente erróneo, no es el mejor, cuando se quiere señalar una falta o falla, siendo un fallo, principalísimamente, un dictamen judicial. De hecho, con este tema comienza mi libro Bitácora de la buena escritura, selección de mis comentarios sobre el tema aparecidos en este espacio.

Así que, definitivamente, continúan «sin corregir los fallos»...

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