viernes, 12 de marzo de 2010

El tribunal de este mundo

Si las alegaciones de los demandantes son ciertas, la Academia del Perpetuo Socorro necesita el «perpetuo socorro» de la Divinidad y el building fund debe ser, más que otra cosa, un rebuilding fund. Ya se verá quién tiene la razón. Esperemos que el Arzobispo tenga las cuentas claras, pues sería muy triste que, por temeridad, arrastre a la Iglesia a este pleito.

Confieso que, por mi experiencia, tengo la impresión de que la Iglesia, acostumbrada a dar órdenes «en el nombre del Padre», no suele ser muy dada a la humildad de reconocer sus errores. Basta ver sus líos con la pederastia clerical en todo el mundo, para comprobarlo.

Esperemos por la decisión del tribunal terrenal sobre este asunto, porque la del celestial ya debe estar hablada...

jueves, 11 de marzo de 2010

Seamos de los que quieren escribir bien.

He dicho antes que hay que estar pendiente de la concordancia en la expresión, en cuanto a género, número y tiempo. Hoy se lee en un anuncio de Telemundo a página completa: «Sabemos que eres de los que se quiere enterar de todo.» Se trata de un error muy frecuente, que consiste en pensar que el antecedente es el singular «eres», olvidando que en realidad es el plural «los». Para que se vea más claramente, la persona a quien se le dirige el mensaje es parte de quienes se quieren enterar de todo.

miércoles, 10 de marzo de 2010

El valor de una firma

Parece haber en la administración pública una actitud algo informal en lo que respecta a la firma de documentos oficiales o presumiblemente vinculantes. La nueva Directora Ejecutiva del Instituto de Cultura Puertorriqueña firma unas cartas, apenas confirmada, pero sin haber asumido su puesto oficialmente. El nuevo Presidente de la Universidad de Puerto Rico firma unos «acuerdos» con unos estudiantes en una pizzería - ¿en una servilleta? - para luego desautorizarlos.

No creo que haya habido mala fe en los dos actos, pero estos funcionarios deben conocer mejor el alcance de su autoridad y la importancia de observar ciertas formalidades al llevar a cabo sus funciones. El servicio público exige un alto grado de responsabilidad, mucho mayor que el que se tiene en el sector privado, por lo que se dice, se hace y se pone por escrito, y quienes vienen a él tienen que conocerlo cabalmente.

martes, 9 de marzo de 2010

Para seguir bajo los americanos

Se abusa de la preposición «bajo». Hoy aparece en el periódico: «Bajo el plan de Fas, la Isla haría tratados con otros países y abriría embajadas.» Como sabemos todos, «bajo» tiene un significado literal que se refiere a posición de un objeto respecto de otro, y otro en sentido figurado pero siempre referente a subordinación.

En el caso que nos ocupa, lo correcto sería: «De acuerdo con o a tenor del plan de Fas...» Dejo para otra ocasión decir algo sobre el plan...

lunes, 8 de marzo de 2010

«...con pecados concebidos.»

Ahora resulta que el otro Herr Ratzinger pudiera tener alguna relación con los escándalos sexuales de la Iglesia Católica, que no parecen tener fin. Ya ha habido admisiones de que hace poco más de 50 años, en Ratisbona, los curas hacían algo más que dirigir el coro de niños, pero, fiel a su tradición, se quedaron más o menos calladitos. Ahora, con este destape de todas esas transgresiones, salen a flote las «malas costumbres» actuales y antiguas. El hermano del Papa ya ha adelantado que él no sabe nada porque en esa época no dirigía el coro. Bien...pero a lo mejor «cantaba» en él.

El problema general de la Iglesia es que no tiene credibilidad alguna en este asunto en todas partes del mundo porque lo ocultó y, peor aun, lo encubrió con traslados y comprando el silencio de los perjudicados y sus familiares. Con testigos así - de tan dudosa reputación - la posición de la Iglesia es muy débil, ante cualquier caso penal o civil en su contra.

A la Iglesia «no se le puede creer ni el Ave María».

martes, 2 de marzo de 2010

Para aprender

De vez en cuando veo la confusión, incluso en artículos profesionales de la abogacía, entre aprensión y aprehensión. Lo primero es un estado de ánimo de cierta inquietud; lo segundo se refiere a la captura de alguien. Como sucede con harta frecuencia en nuestro medio, la influencia del inglés contribuye a la confusión porque apprehension significa ambas cosas. La falta de un buen conocimiento de ambos idiomas lleva a muchos a no hacer la distinción en español.

lunes, 1 de marzo de 2010

«...y después me doy de baja...»

La mamalonería militar que denuncié en mi libro Medinaciones: Leyes de Puerto Rico Embromadas tiene, por supuesto, su manifestación en Estados Unidos. Hace cerca de un año, se estableció un programa para que los cónyuges de los militares optaran por unas becas de $6,000 para estudios profesionales y técnicos. El resultado ha sido que cerca de 100,000 personas han solicitado, y el programa ha habido que suspenderlo, pues el efecto económico es muy fuerte, en la frágil economía de ese país.

Esto de dar chavos para estudios viene desde el famoso G.I. Bill que, si bien permitió que algunos soldados se readiestraran, luego de cumplir su servicio militar en la Segunda Guerra Mundial, fue «aprovechado» por muchos meramente para cobrar un dinerito, mientras diz que estudiaban. Como en todo en la vida, la exageración en cuanto a los beneficios lo que produce es una actitud de abuso y ventajería como la que se ha manifestado en este caso. Hoy día, $6,000 no dan para gran cosa, y eso incluye estudiar. Así que sospecho que muchos de esos solicitantes se deben haber matriculado en Pitusa College.