La American Civil Liberties Union ha vuelto a poner su dedo en una de las muchas llagas de la justicia penal de su país. En un reciente informe sobre la «militarización» de la policía, señala que el uso excesivo e indiscriminado de efectivos y recursos castrenses en labores eminentemente policiacas constituye una práctica lesiva a los derechos ciudadanos. En 800 casos en que se utilizó un equipo SWAT, 79% de las veces fue para diligenciar órdenes de allanamiento, y solo en 7% fue para responder a situaciones de disparos, secuestros y barricadas. En otras palabras, para decirlo en la forma en que los abogados puertorriqueños conocemos, «se usa un tanque para matar a un coquí».
Este señalamiento de la ACLU resuena acá en la colonia, donde, desde hace tiempo, se hace lo mismo, por mimetismo de los modos de operación americanos. Significativa e irónicamente, el gobierno de Estados Unidos ha puesto en sindicatura a la Policía de Puerto Rico por, entre otras cosas, abusos de la clase a la que se refiere el informe aludido. Es decir, por un lado nos instan a copiar sus métodos, y luego nos sancionan por ello. ¡Maravillas de la democracia americana!
Ahí les dejo esto a los que creen en «lo mejor de los dos mundos» y a los que no se atreven a criticar públicamente a sus conciudadanos del Norte...
lunes, 30 de junio de 2014
domingo, 29 de junio de 2014
Abogados, muchos; juristas, muy pocos
He tocado este tema antes, pero debo hacerlo una vez más, y sospecho que no será la última. Hace un par de semanas se publicó: «Escuela de Derecho de la UPR gradúa a 214 nuevos juristas». Se ha querido decir que se han graduado abogados, especie muy distinta de ser juristas. El periódico -- y dicho sea de paso, la RAE -- no saben lo que supone ser jurista, y lo confunden con ser un mero abogado. (Como ven, no me he dejado chantajear moralmente por las feministas, y por eso no caigo en la majadería de mencionar constantemente los dos géneros.)
La RAE lo tenía parcialmente bien, y luego lo dañó. Jurista es realmente «persona dedicada al estudio, interpretación y aplicación del derecho», pero yo lo modificaría así: «Persona dedicada al estudio profundo, interpretación ilustrada y aplicación magistral del Derecho». Se equivoca la RAE al poner como primera acepción «persona que ejerce una profesión jurídica», pues eso lleva a que se considere jurista a un abogado recién graduado -- no importa los honores con los que lo haya hecho -- cosa que nadie que conozca una pizca de Derecho se atrevería afirmar con seriedad personal y profesional.
Lo de «una profesión jurídica»no se entiende. Que yo sepa, la única que existe es la abogacía, a menos que se quiera distinguir su ejercicio del de la judicatura, pero ello no tiene sentido, pues, para ser juez, hay que ser abogado primero. ¿O es que los oficiales jurídicos y los paralegales pueden ser juristas también?
En fin, no hay tal cosa como «nuevos juristas» en el universo jurídico. Como en otras ocasiones, estas definiciones de la RAE no son las mejores, y bien le valdría a esta asesorarse mejor para no incurrir en estos dislates.
La RAE lo tenía parcialmente bien, y luego lo dañó. Jurista es realmente «persona dedicada al estudio, interpretación y aplicación del derecho», pero yo lo modificaría así: «Persona dedicada al estudio profundo, interpretación ilustrada y aplicación magistral del Derecho». Se equivoca la RAE al poner como primera acepción «persona que ejerce una profesión jurídica», pues eso lleva a que se considere jurista a un abogado recién graduado -- no importa los honores con los que lo haya hecho -- cosa que nadie que conozca una pizca de Derecho se atrevería afirmar con seriedad personal y profesional.
Lo de «una profesión jurídica»no se entiende. Que yo sepa, la única que existe es la abogacía, a menos que se quiera distinguir su ejercicio del de la judicatura, pero ello no tiene sentido, pues, para ser juez, hay que ser abogado primero. ¿O es que los oficiales jurídicos y los paralegales pueden ser juristas también?
En fin, no hay tal cosa como «nuevos juristas» en el universo jurídico. Como en otras ocasiones, estas definiciones de la RAE no son las mejores, y bien le valdría a esta asesorarse mejor para no incurrir en estos dislates.
sábado, 28 de junio de 2014
[In]debido procedimiento de ley
Se lo he dicho a algunos colegas: en Puerto Rico padecemos de un exceso de «debido procedimiento de ley». Contrario a lo creen los americanos, "too much of a good thing can be bad." No hay duda del valor teórico y práctico de ese principio general del Derecho, pero, en demasía, esa virtud se convierte en vicio. El sistema de administrar la justicia arrastra los pies en su proceso decisional, y suele defenderse alegando que se trata de respetar el «debido procedimiento de ley» y ponderar adecuadamente los argumentos de las partes.
Pues, les tengo noticias. Todo eso se puede hacer en menos tiempo. No es necesario celebrar vistas para todo, recibir pueba de todo, y tardarse una eternidad en despachar lo patentemente frívolo y resolver conforme a Derecho. Los tribunales, tanto los de instancia como los apelativos en sus dos niveles, pueden y deben adjudicar con sentido de urgencia. Eso incluye a los órganos del Poder Judicial con funciones investigativas y de emitir recomendaciones. Hace poco señalé que el manejo del caso de juez Acevedo va muy acompasadamente. Ahora se anuncia que se le ha referido a la Comisión de Disciplina Judicial, mientras todavía no terminan de investigar en la Oficina de Asuntos Legales de la Administración de los Tribunales.
¡Que avancen, que, si le creemos a nuestros hermanos evangélicos, Cristo viene y el Juicio Final está a la vuelta de la esquina...
Pues, les tengo noticias. Todo eso se puede hacer en menos tiempo. No es necesario celebrar vistas para todo, recibir pueba de todo, y tardarse una eternidad en despachar lo patentemente frívolo y resolver conforme a Derecho. Los tribunales, tanto los de instancia como los apelativos en sus dos niveles, pueden y deben adjudicar con sentido de urgencia. Eso incluye a los órganos del Poder Judicial con funciones investigativas y de emitir recomendaciones. Hace poco señalé que el manejo del caso de juez Acevedo va muy acompasadamente. Ahora se anuncia que se le ha referido a la Comisión de Disciplina Judicial, mientras todavía no terminan de investigar en la Oficina de Asuntos Legales de la Administración de los Tribunales.
¡Que avancen, que, si le creemos a nuestros hermanos evangélicos, Cristo viene y el Juicio Final está a la vuelta de la esquina...
viernes, 27 de junio de 2014
El diccionario torcido de RHC
Leo que Rafael Hernández Colón ha publicado un libro en el que recoge su viejísima y desacreditada tesis de que el Estado Libre Asociado es un status «soberano». Distinto de su viejo mentor en el colonialismo -- sobre todo en sus fundamentos jurídicos -- Trías Monge, quien, al borde de la tumba, rectificó en algo esa monstruosa mentira, RHC insiste en mantener esa ficción. Igual que Muñoz, él es «un hombre acorralado por la historia», como muy bien dijo César Andreu Iglesias del Patriarca del coloniaje puertorriqueño.
Dejando a un lado otros aspectos de su enajenación de la realidad nuestra, RHC insiste empecinadamente en dar su propia definición de «soberanía», confundiendo lo que es una mera autonomía -- más o menos amplia -- con lo que el resto del planeta sabe que es soberanía. Esa falta de honradez intelectual lo descalifica como alguien a quien le debamos prestar atención en sus planteamientos pseudojurídicos para justificar el coloniaje.
Quede claro: no importa lo que afirme RHC, ni los estados de Estados Unidos ni otros estados de federaciones son soberanos. La soberanía es el poder de última instancia, y eso, no importa la retórica que se emplee, nunca lo ha tenido nuestro país. Lo imperdonable es que se utilicen la inteligencia y el prestigio profesional para tratar de encubrir o justificar la sumisión política de la tierra que nos ha visto nacer.
Dejando a un lado otros aspectos de su enajenación de la realidad nuestra, RHC insiste empecinadamente en dar su propia definición de «soberanía», confundiendo lo que es una mera autonomía -- más o menos amplia -- con lo que el resto del planeta sabe que es soberanía. Esa falta de honradez intelectual lo descalifica como alguien a quien le debamos prestar atención en sus planteamientos pseudojurídicos para justificar el coloniaje.
Quede claro: no importa lo que afirme RHC, ni los estados de Estados Unidos ni otros estados de federaciones son soberanos. La soberanía es el poder de última instancia, y eso, no importa la retórica que se emplee, nunca lo ha tenido nuestro país. Lo imperdonable es que se utilicen la inteligencia y el prestigio profesional para tratar de encubrir o justificar la sumisión política de la tierra que nos ha visto nacer.
jueves, 26 de junio de 2014
Un error elemental
En la redacción hay que tener en cuenta no expresar los conceptos de una forma extraña o con circunloquios, sino aprovechando el argot, la jerga o los modos particulares de aceptación general para referirse a algo.
En la crónica deportiva acerca de un partido de beisbol en el cual un equipo no conectó limpiamente, se lee: «El lanzador sólo permitió un pelotero en las bases». Manera rara de decir que «solo se le embasó o le llegó a base un contrario», formas de uso particular en el juego de pelota al que se refiere la noticia.
Ya no sabemos expresar las cosas más sencillas. Así de deteriorado está nuestro español.
En la crónica deportiva acerca de un partido de beisbol en el cual un equipo no conectó limpiamente, se lee: «El lanzador sólo permitió un pelotero en las bases». Manera rara de decir que «solo se le embasó o le llegó a base un contrario», formas de uso particular en el juego de pelota al que se refiere la noticia.
Ya no sabemos expresar las cosas más sencillas. Así de deteriorado está nuestro español.
miércoles, 25 de junio de 2014
La asquerosidad de los «cuellos blancos»
La ONU denuncia los efectos nocivos de los crímenes -- así se les debe nombrar -- ambientales, destacando, además de los obvios sobre el entorno natural, el enriquecimiento ilícito de organizaciones delictivas, incluidas las terroristas. Es lógico que, dado el carácter mundial de la ONU, el foco de atención esté puesto en aquellas prácticas a gran escala que afectan a más de un país.
Pero, es el caso que en esta ínsula tenemos nuestra cuota de delitos ambientales, de factura más reducida pero no menos nociva al bienestar general. El envenenamiento del agua, el aire y el suelo, principalmente, por procesos industriales es una situación frecuente, que queda impune por un Estado que trata al sector empresarial con «guantes de seda». La tala de árboles y el desmonte de nuestros campos, por parte del desarrollismo desenfrenado, causa desde problemas particulares hasta desastres a comunidades enteras. Mas, nada o muy poco le ocurre a constructores y urbanizadores inescrupulosos, que encuentran refugio en velos corporativos y leyes de quiebras para burlar la justicia y continuar sus fechorías bajo otra razón social.
Mientras el país se someta al chantaje corporativo de una supuesta creación de empleo, a cambio de inmunidad o lenidad, continuará siendo pasto de las llamas de la voracidad empresarial.
Pero, es el caso que en esta ínsula tenemos nuestra cuota de delitos ambientales, de factura más reducida pero no menos nociva al bienestar general. El envenenamiento del agua, el aire y el suelo, principalmente, por procesos industriales es una situación frecuente, que queda impune por un Estado que trata al sector empresarial con «guantes de seda». La tala de árboles y el desmonte de nuestros campos, por parte del desarrollismo desenfrenado, causa desde problemas particulares hasta desastres a comunidades enteras. Mas, nada o muy poco le ocurre a constructores y urbanizadores inescrupulosos, que encuentran refugio en velos corporativos y leyes de quiebras para burlar la justicia y continuar sus fechorías bajo otra razón social.
Mientras el país se someta al chantaje corporativo de una supuesta creación de empleo, a cambio de inmunidad o lenidad, continuará siendo pasto de las llamas de la voracidad empresarial.
lunes, 23 de junio de 2014
De ordinario
Me tomo unos días de descanso, y cuando vuelvo, veo que los que no saben español no descansan. Leo el siguiente titular: «Consolidación de procuradurías no serán evaluadas en sesión ordinaria».
Pues, que convoquen a una sesión extraordinaria... a ver si repasan el tema de la concordancia gramatical. Es evidente que el titulista tomó la palabra «procuradurías» como el sujeto, y por eso puso el predicado en plural. Pero, es el caso que el sujeto es «consolidación», un término singular, por lo que procede la forma «será evaluada».
Se trata de un error muy frecuente en nuestro país, donde, de ordinario, se habla y se escribe mal el español.
Pues, que convoquen a una sesión extraordinaria... a ver si repasan el tema de la concordancia gramatical. Es evidente que el titulista tomó la palabra «procuradurías» como el sujeto, y por eso puso el predicado en plural. Pero, es el caso que el sujeto es «consolidación», un término singular, por lo que procede la forma «será evaluada».
Se trata de un error muy frecuente en nuestro país, donde, de ordinario, se habla y se escribe mal el español.
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