viernes, 31 de mayo de 2013

«No sabe»

Se tiene uno que reír. El periódico da cuenta de las declaraciones de un chef mexicano en España, que intenta reivindicar la cocina auténtica de su país, distinguiéndola de la "tex-mex", invento de los mexicanos trasplantados a Estados Unidos. Mueve a risa, sin embargo, que en ese intento el hombre tenga un letrero en su restaurante madrileño en el que se lee: «No nachos, no Maná». Evidentemente, se trata de un calco de la forma inglesa, porque en español lo correcto es «Sin nachos ni Maná».

Insisto en que debemos tener cuidado para no adoptar los giros del inglés, tan presentes por doquier. Pensemos en cómo se dicen las cosas en español, y digámoslas de una forma sencilla.

jueves, 30 de mayo de 2013

Poder para los pobres

La ONU -- denostada por algunos y tenida por irrelevante por otros -- tiene, sin embargo, un peso legal y moral internacional. Su vigilancia mundial por los derechos humanos es de tomarse en cuenta por todas las naciones. En este contexto reivindicador, cabe destacar un informe que insta a la comunidad internacional a incorporar formalmente a los pobres en el proceso decisional de las políticas que los afecten. El señalamiento constituye un rechazo explícito al paternalismo con el que se suele tratar a los menesterosos en todas partes del mundo. Es un reclamo para que los necesitados tengan voz, cuando menos, en la formulación de programas y proyectos de asistencia social, de manera que dejen de ser meros entes pasivos en el proceso. Lo fundamental de la recomendación es que este cambio no sea una mera concesión del Estado, sino un derecho a participar reconocido por el ordenamiento jurídico de cada país.

Ojalá este reclamo sea acogido por las naciones del mundo, para hacerle justicia cumplida a esos que carecen de los recursos para procurarse su bienestar.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¡Qué destino el mío!

Se cometen errores en lemas comerciales o de servicio público, por el uso descuidado de las palabras. La Oficina de Compensación y Servicios a las Víctimas y Testigos de Delito, del Departamento de Justicia, publica en el periódico un anuncio de dos páginas para detallar los beneficios que ofrece. (Dejo a un lado la sabiduría de gastar $10,000 en un anuncio que en nota al calce expresa: «Determinados según la necesidad de los participantes y los recursos disponibles». Que sabemos son pocos, añado.) El anuncio tiene como lema «No permitas que el crimen limite tu destino».

Tal parece que mi destino es corregir estos desatinos lingüísticos. Lo que el crimen puede limitar es la vida, las oportunidades de trabajo, el desenvolvimiento general de los individuos. El destino es un misterio sobre el cual los seres humanos no tenemos control. Alguien diría que ser víctima del crimen es precisamente parte del destino de una persona.

En fin, tengamos los conceptos claros, para evitar el uso equivocado de vocablos al referirnos a ellos.

martes, 28 de mayo de 2013

Un «sheriff» villano

El Tribunal de Distrito Federal en Arizona le ha metido las cabras al corral al autoproclamado «sheriff más duro de Estados Unidos», Joe Arpaio, del Condado de Maricopa. Ese patán con placa hace tiempo que andaba a la caza indiscriminada de latinos indocumentados, con el aval del fascismo oficial de Homeland Security. Pero, cuando le retiraron ese apoyo, él continuó, por sus pantalones de vaquero trasnochado, con su cruzada contra los que cruzan la frontera ilegalmente. Sabido es que Arizona es «territorio apache», con una gobernadora que juega a la república y le falta el respeto al mimísimo Obama.

Pues, el Tribunal ha decidido que Joe no puede seguir deteniendo a todo el que le parezca mexicano y, por lo tanto, presumiblemente indocumentado. Hace falta, como es natural, que haya motivos fundados para creer que esa persona ha cometido un delito, toda vez que estar ilegalmente en el país no es un delito federal per se. 

Como es de esperarse, el sheriff -- que se comporta como el malo de la película -- ha anunciado que apelará la decisión.

lunes, 27 de mayo de 2013

Fábrica de disparates

¡Horror de horrores! Hay errores que son imperdonables, y éste es uno de ellos. En la noticia de que el gobernador García Padilla le suplica a sus amos que atiendan la seguridad de nuestras costas, para que no les llegue tanta droga desde este Puerto Rico de trasbordo, se cita la parte de la carta que le cursó, en la que advierte que el problema «amenaza la fábrica de la sociedad puertorriqueña». Los que conocemos el idioma del imperio sabemos que al Gobernador le han escrito -- porque su inglés no da para eso -- que el tráfico de drogas «threatens the fabric of Puerto Rican society».

¡Carajo, pero fabric no es fábrica, sino fibra o tejido -- en este contexto -- social! No queda claro si lo que se publicó es una traducción suplida por la Oficina del Gobernador -- quiera Dios que no -- o es de la inspiración del redactor periodístico. En cualquier caso, es un bochorno mayúsculo incurrir en una atrocidad lingüística como ésta. No solo no somos bilingües, sino que ni siquiera sabemos español.

domingo, 26 de mayo de 2013

La escritura está en la pared

La relación colonial entre Estados Unidos y Puerto Rico, que probablemente le parece bien a muchos de los integristas religiosos que hoy vociferan en la Asamblea Legislativa contra la igualdad de los homosexuales y compañía, acabará por endilgarles el matrimonio homosexual a la trágala. No está lejos el día en que el Tribunal Supremo de Estados Unidos le dé carta de ciudadanía a esa relación. La oleada internacional a esos efectos es demasiado fuerte, y ya se ha hecho sentir en los cambios legislativos en los estados que componen la Unión Americana. Todo lo que falta es que una mayoría de ese foro decida que se trata de un derecho fundamental de un ser humano, y la lógica constitucional llevará inexorablemente a la aprobación del matrimonio homosexual, con vigencia allá y acá.

Y es que tiene que ser así. Porque, ¿qué puede ser más fundamental que el derecho de una persona a casarse con la persona que ama? ¿Cómo puede hablarse del derecho constitucional a la intimidad, si no se respeta el derecho de escoger con quién se tiene la mayor de las intimidades?

Entonces, el día que se pronuncie ese dictamen, a los «fundamentalistas» de aquí solo les quedará el recurso de ir al Tribunal Celestial.

sábado, 25 de mayo de 2013

¡Respetemos las palabras!

Le faltamos el respeto a las palabras. Desconocemos su significado, y por eso las aderezamos, explicamos y modificamos innecesariamente. En el editorial de hoy de uno de nuestros diarios se lee: «La aprobación ayer en la Cámara de Representantes del Proyecto 238 que prohíbe el discrimen por orientación sexual en el empleo representa un paso de avance, pero no es suficiente en una sociedad como la nuestra minada por las desigualdades y que está llamada a elevarse a niveles más óptimos en materia de derechos civiles». ¡Qué pena que una verdad así quede empañada por un error gramatical tan elemental!

Como sabemos todos -- excepto el editorialista -- lo «óptimo» es lo inmejorable o insuperable, es decir, se trata de un superlativo, por lo cual no se admite la gradación que supone un «más» o un «menos».