lunes, 28 de febrero de 2011

Juego de palabras

He dicho antes que no se respeta el significado de las palabras, y se pretende darles uno acomodaticio. En este brete de Rolando Crespo, ahora ex legislador por causa de un resultado positivo a cocaína, él insiste en no ser adicto y ni siquiera usuario, pero está dispuesto a entrar a un programa de rehabilitación. Mas, ¿para qué, si lo único que él admite es que ese consumo de la droga fue un incidente aislado? La contradicción es evidente para todo el mundo excepto para él, a quien parece que la droga le ha afectado el cerebro.

Como en tantas otras ocasiones, se intenta manipular la opinión pública jugando con los términos; usándolos a veces como escudos o etiquetas para deformar o esconder la realidad. Pero, ésta es muy terca, y siempre se impone, a pesar de tales maniobras.

domingo, 27 de febrero de 2011

Dependencia judicial

Se cumple mi pronóstico. Hace poco, vaticiné que la oposición al proyecto del gasoducto, engañosa y cínicamente llamado «Vía Verde», tenía todas las de perder en los tribunales. La desestimación del pleito incoado por el Partido Popular Democrático es parte de esa «vía libre» que los tribunales le han abierto al proyecto. Siempre habrá «fundamentos» más o menos razonables para justificar favorecerlo: que si no hay legitimación activa, que no se ha demostrado un daño real e inminente, bla, bla, bla. Pero, los jueces de primera instancia y los apelativos saben que, en última instancia, la opinión a favor del gasoducto ya está escrita por la mayoría del Tribunal Supremo, y ellos no quieren «nadar en contra de la corriente».

Supongo que el día que explote el gasoducto y las víctimas o sus familiares reclamen en los tribunales aplicarán la doctrina de act of God, fuerza mayor o accidente desgraciado, para eximir de culpa al gobierno.

sábado, 26 de febrero de 2011

No ha sido en vano.

Me ha dicho mi hijo Alberto Carlos que una amiga suya estudiante de Derecho de la Universidad de Puerto Rico le comentó recientemente que su profesor de redacción jurídica les ha leído en clase un texto mío titulado En estado comatoso escrito hace mucho tiempo, en son de broma, sobre el desconocimiento nuestro del uso correcto de la coma. Me complace que estas «semillitas» que he tirado a lo largo de los últimos 28 años florezcan aquí y allá. Si algo de lo que escribo le sirve a alguien en cualquier parte de este mundo cibernético - me consta que tengo lectores en todas partes - no será en vano sacar estos ratitos para compartir mis inquietudes con quienes me hacen el favor de leerme consecuentemente. Así que me honra que sirva yo de referencia modesta en una facultad de Derecho.

viernes, 25 de febrero de 2011

Delito «gravísimo»

El hurto de plátanos y de otros frutos menores a gran escala ya ha tenido consecuencias trágicas, y parece que va de mal a peor. Yo estaba ajeno a que nuestros campos se hubieran convertido en «territorio apache» para esos forajidos de sembradíos. Pero, el secuestro, la tortura y el asesinato de un imputado ladrón de plátanos ha destapado la olla podrida de la delincuencia rural. La ruralía borincana amenaza con convertirse en escenario de un «plátano western».

Un conocedor del tema ha dado su dictamen: la ley penal y los tribunales son muy «blandos»; algo así como el mangú dominicano, cuando lo que hace falta es un castigo con la consistencia de los tostones boricuas. Para que se pueda acusar a estos pillos de los platanares por delito grave, el monto de lo hurtado tiene que ser de $500 en adelante. ¡Pues, hombre, lo que hay que hacer es subirle el precio a los plátanos, que ya están bastante caros! Después de todo, debe ser un crimen de lesa patria atentar contra el primer eslabón en la cadena de un buen mofongo...

jueves, 24 de febrero de 2011

Polifacético sí, versátil no

En las más de 1,200 «entradas» en esta bitácora debo haberme referido a esto, pero, en cualquier caso, aquí les va para recordárselos. Dice un titular de la sección de espectáculos: «El rey de los versátiles», sobre un joven «artista» a quien conocen en su casa. Deméritos aparte, lo de «versátil» es un calco del inglés versatile, que quiere decir en español polifacético, o sea, de varias habilidades o talentos. Lo que ocurre es que «versátil» significa cambiante, voluble, algo que no es precisamente una recomendación. En el mejor de los casos - y es lo que puede también dar lugar al uso que nos ocupa - se refiere a la capacidad de adaptarse a situaciones cambiantes. Pero, eso es muy distinto de saber actuar, bailar, cantar y tocar un instrumento musical, que es de lo que se trata la llamada «versatilidad» artística.

En, fin, hay que rescatar el vocabulario correcto que ha caído en desuso o en el olvido, pues nos sirve perfectamente para nombrar las realidades de siempre.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Hay que aplicarle una «dosis» fuerte.

Ese cierre intempestivo de Farmacias El Amal ha planteado no solamente un golpe a la ya maltrecha economía, sino un menosprecio al estado de derecho en lo laboral y lo sanitario. Por lo que se sabe, a los empleados los han dejado en la calle y sin llavín, a despecho de sus derechos como trabajadores. Preocupa, por otro lado, que el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos se haya mostrado bastante parsimonioso y tímido en reaccionar a esta situación. Se ha publicado que el Secretario del Trabajo atendió a los empleados que se «quedaron en la calle» en la calle frente a sus oficinas....Hombre, sabemos que éste es un gobierno decididamente patronal, pero deberían disimular un poco.

Por otra parte, El Amal cerró los recetarios y se olvidó de los pacientes que eran sus clientes. El Departamento de Salud y el de Asuntos del Consumidor pusieron el proverbial grito en el cielo, ante una barbaridad como ésta. No hay quiebra que justifique un lockout de esta manera, y el gobierno tiene que actuar con todo el rigor de la ley para que la empresa responda a empleados y a clientes, amén de que lo que se haga sirva de ejemplo para otros empresarios que se vean tentados a actuar de manera tan irresponsable.

martes, 22 de febrero de 2011

Con un «no» basta.

He dicho muchas veces que debemos fijarnos en si lo que decimos o escribimos es literalmente cierto o constituye un error de lógica. Hoy, en noticia acerca de los continuos líos de la Familia Sanabria, por cuestiones artísticas, se cita a Julio César diciendo: «Él [su cuñado] no puede prohibirle al comité organizador de ningún festival que yo no me presente en tarima...» Resulta evidente que lo que el cantante de música típica reclama de su cuñado es que no prohíba que él se presente, pues lo otro es un sinsentido.

Hay que tener cuidado con las expresiones negativas, para evitar que dos negaciones equivalgan a una afirmación contraria a lo que se quiere comunicar.