miércoles, 31 de marzo de 2010

Un abuso...lingüístico

¿Qué es lo que nos pasa, que no podemos decir las cosas en español?  A raíz del caso de la joven irlandesa que se suicidó en Estados Unidos, porque no resistió el trato cruel de sus compañeros en la escuela superior, el periódico que se canta «educador» nos endilga el siguiente titular: «Acusan jóvenes por bullying».  Como si el abuso y el acoso no existieran en el mundo hispanohablante de toda la vida.

Usar términos como éste en inglés da la impresión de que se trata de un fenómeno nuevo surgido en un ambiente anglohablante, para lo cual no hay vocablos en español que lo puedan nombrar.  La otra impresión - que es la verdadera - es que quien escribe carece de cultura lingüística y, por indolencia, prefiere usar el término en inglés.

martes, 30 de marzo de 2010

¡No en balde la solicitud de protección!

Sin el beneficio de conocer la prueba que tuvo ante sí el juez, luce extraña su decisión de no conceder una orden de protección contra el padre solicitada por, presumiblemente, la madre  a favor de su hija, sobre todo ahora, a la luz de la acusación de haberla molestado sexualmente.  Da la impresión de ser éste uno de esos casos de los que los ciudadanos se quejan por cierta indiferencia de los funcionarios del sistema de justicia ante denuncias de acoso, hostigamiento y conducta sexual impropia.  El hecho de que el imputado sea un agente de la policía municipal levanta la sospecha de trato especial.

Lo cierto es que, en algunas salas de los tribunales, se les cree cualquier cosa a los policías, mientras, en otras, «no pegan una».  Tan mala una cosa como la otra.  Tan malo el amiguismo como el revanchismo.  Después, todo se justifica a base de la duda razonable en la apreciación de la prueba...

lunes, 29 de marzo de 2010

Sin derecho a equivocarse

¿Derecho «a» o derecho «de»?  He ahí la pregunta que nos hacemos los abogados y el resto de los mortales.  La solución  de este enigma lingüístico radica en algo muy sencillo: el uso del artículo.  Se dice «tengo derecho a dirigirme a la asamblea», pero se dice «me quieren coartar el derecho de dirigirme a la asamblea».  De ahí que se diga «tengo derecho a ser feliz» y se hable de «el derecho de nacer».

domingo, 28 de marzo de 2010

Justicia a la americana

Para ésos que piensan que la justicia americana es superior a la nuestra o a la de otros países, aquí les expongo este caso.  Un tribunal apelativo federal ha decidido que hicieron bien los policías de Seattle que le aplicaron un taser tres veces a una mujer con siete meses de embarazo, por ir a 32 mph en zona de 25, y no querer bajarse del auto a firmar el boleto que le expidieron.  Justificando lo injustificable, el tribunal «razonó» que la acción policial tenía el propósito de evitar que la mujer abandonara el lugar guiando «negligentemente».

La mujer se llama Malaika, lo cual me hace pensar que es negra, y eso lo explica todo.

sábado, 27 de marzo de 2010

Concretemos lo correcto.

En el habla y la escritura modernas se usan ciertos términos con mucha frecuencia, y vale la pena examinar algunos ejemplos, para precisar la forma correcta o preferible.

Por ejemplo, es común el uso de concretizar, forma aceptada por la Academia, pero es preferible concretar.  Por supuesto, no debemos olvidar que también puede decirse especificar, dependiendo del contexto.  Precisamente, de «contexto» surge contextualizar, forma incorrecta de contextuar.  Claro está que puede decirse poner en contexto.  Y por el mismo estilo anda ese otro comodín que es conceptualización, en vez de la forma correcta conceptuación.


Por lo extendido de su uso, no ha de ser fácil corregir estos errores o adoptar la forma preferida, pero vale la pena conocerlas y empezar a usarlas.

viernes, 26 de marzo de 2010

¡Qué «puercá»!

La idea de que los federales son muy rigurosos con los criminales es otro de los muchos mitos acerca de los americanos. Ahí tienen las sentencias light de 10 años a los guardias municipales que le dieron una paliza mortal a un miembro de la Guardia Nacional a quien hab►ían arrestado. Como he dicho en ocasiones anteriores, el mal está en que, en vez de llamar a las cosas por su nombre, a estos individuos los han condenado por «privar de sus derechos civiles » a la víctima, una forma eufemística de referirse a matar a alguien.

Con esa clase de lenguaje, es más fácil imponer sentencias pendejas como las de este caso, pues suena como si los acusados no hubieran dejado hablar a alguien, hubieran impedido que se reuniera con sus amigos o algo así por el estilo de un mero inconveniente, disimulando así que se trata de un asesinato o un homicidio.

jueves, 25 de marzo de 2010

¿En qué quedamos?

Me llaman la atención los anuncios de las instituciones educativas, pues, con cierta frecuencia, se leen en ellos errores lingüísticos o de lógica. Hoy, la Academia Dra. Alicia Fernández ofrece servicios de «enseñanza regular (grupo de hasta 15 est.)« y «enseñanza individualizada (grupo de hasta 15 est.). Dejando a un lado que la abreviatura de «estudiantes» debería ser «estud.», ¿cuál es la diferencia entre la enseñanza regular y la individualizada? Uno supondría que, tratándose de grupos tan pequeños, la enseñanza debería ser individualizada, whatever that means, diría Odette Piñeiro, quien «mataría» para tener salones con tan pocos estudiantes.

En fin, hay que estar alerta, para darnos cuenta de expresiones que son ilógicas o resultan confusas, a fin de aclararlas.