lunes, 8 de septiembre de 2014

«¡Un poquito para atrás, por favor!»

La libertad de protestar, aun pacíficamente, tiene límites de hora, duración, lugar y otras circunstancias. De otra manera se produce el caos. La ley y la jurisprudencia han dispuesto parámetros de razonabilidad para el ejercicio de este derecho constitucional, no siempre bien entendido por parte de ciudadanos comprometidos con una causa, a veces hasta el fanatismo.

Todo esto viene a cuento por las manifestaciones que se dan en Estados Unidos  -- y a veces aquí, por copiones -- en las cercanías de clínicas en las que se realizan abortos legalmente. Alguna de la gente que se opone a ello, frustrada por el estado de derecho que le es adverso, recurren a tácticas que van desde el proselitismo hasta el acoso y la intimidación. En vista de ello, algunos gobiernos municipales han aprobado ordenanzas disponiendo unas zonas en las que no se pueden realizar manifestaciones o protestas, para mantener a los opositores a una distancia prudente de las personas que acuden a esas clínicas o trabajan en ellas.

Lo cierto es que, aparte de algún defecto técnico que pueda tener una que otra de dichas ordenanzas, son ejercicios válidos del poder del Estado para balancear ambos derechos, manteniendo unas condiciones razonables de orden público.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Mi queja

Es algo que ocurre muy frecuentemente en nuestro medio: la repetición innecesaria de un elemento de la oración. Hoy se publica en la prensa: «Desde que empezaron las clases el 11 de agosto pasado, las quejas por la falta de trabajadores uno [asistentes de educación especial] en las escuelas ha sido una queja constante de padres de niños con impedimentos». Como puede verse, el problema educativo en Puerto Rico no es exclusivo de esos niños, sino que abarca a todos los demás. Todo lo que había que decir era que «... las quejas de los padres de niños impedidos han sido constantes...»

Aprovecho para pronunciarme en contra de esa mojigatería de decir «personas con impedimentos». La gente que tiene impedimentos está impedida, de ver, oír, hablar, caminar, etc. No es algo pasajero o que uno se pone y se quita; generalmente son condiciones permanentes. Que esto no impida que puedan desenvolverse bastante bien en la vida es otra cosa. El ciego -- nada de «no vidente» -- puede tener todo el éxito del mundo, como conocemos de tantos ejemplos, pero sigue estando impedido de ver, lo cual no es un insulto ni debe descorazonarlo en su desarrollo personal y profesional.  

sábado, 6 de septiembre de 2014

"I Do" o "I Don't"

Se acerca el momento de la «suprema definición» sobre el matrimonio homosexual en Estados Unidos. Tanto los estados que lo aceptan como los que lo prohíben le han pedido al Tribunal Supremo que decida, de una vez y por todas, si le da el sí a las parejas del mismo sexo o las mantiene como novios o novias. Quince estados lo permiten y diecisiete se resisten a este tsunami histórico hacia la igualdad. Hoy por hoy, no hay asunto que ocupe más a los tribunales americanos que éste, y hay que darle un final feliz o infeliz a este Love Story.

Ocurre que en la federación americana los estados conservan autoridad sobre un sinnúmero de asuntos, pero el gobierno federal tiene la última palabra en lo que respecta a «derechos fundamentales». La pregunta se cae de la mata: ¿Qué puede ser más fundamental que el derecho a casarse con la persona que se ama? A esto hay que añadir que es inaceptable discriminar por características de un individuo, como su color o procedencia nacional o social, pues no son cosas que el individuo pueda cambiar. Igualmente, la inclinación sexual es algo inherente a la persona, por lo cual es impermisible penalizarlo por actuar conforme a su naturaleza en el plano afectivo.

El asunto tiene interés particular para nosotros en Puerto Rico, pues, como colonia de Estados Unidos, estamos sujetos también a la cláusula de supremacía de la Constitución de ese país y, por ende, a los dictámenes de su Tribunal Supremo en cuestiones fundamentales. Así que agárrense los curas y pastores que ponen el grito en el cielo con la posibilidad del matrimonio homosexual, y a la vez son anexionistas o autonomistas.

Prepárense para ir al Tribunal Celestial...

viernes, 5 de septiembre de 2014

«El emperador está desnudo»

Hoy se publica la pontificación periódica a la que nos tiene acostumbrados Rafael Cox Alomar. El hombre sigue descubriendo el Caribe en el siglo 21, señalando tardíamente verdades históricas que, por ejemplo, el independentismo lleva décadas apuntando, pero él las presenta como suyas. Cox, que no acaba de botar el golpe de su derrota electoral y la humillante marginación partidista, también ha comenzado a fallar en la expresión que deslumbra a muchos que alaban sus dotes de orador. Veamos.

Dice el doctor de Oxford: «El paso alcanzado en 1952, tal y como apuntaló Fernós Isern, no alteró esa insoslayable realidad». Pues, aquí está su primer traspié, porque los pasos se dan para alcanzar a alguien o algo, pero los pasos como tales no se alcanzan. Lo de «apuntaló» tampoco le ha quedado bien; debió decir que Fernós Isern apuntó o señaló. Si bien «apuntalar» también significa «sostener o afirmar» no son sus acepciones principales, y en todo caso se refieren a sostener o afirmar literalmente, cosas u objetos, no en relación con argumentos.

Pero, en lo que el docto doctor desbarra lastimosamente es cuando afirma: «Hoy, aún más desenfrenadamente que ayer, hacen falta esos poderes». Partiendo de que no se refiere a «quitar el freno a las caballerías», lo que queda es el sentido figurado de «desmandarse, entregarse desordenadamente a los vicios y maldades» o «dicho de una fuerza bruta, desencadenarse», que no creo que sea lo que él haya querido decir.

En fin, el hombre debe sosegarse porque parece que los nervios lo traicionan...

jueves, 4 de septiembre de 2014

NSA ("National Spy Agency")

Los abusos de la National Security Agency tienen una larguísima cola jurídica y judicial en Estados Unidos. Ha habido múltiples cuestionamientos del programa de espionaje doméstico, porque a los americanos no les acomoda que les hagan lo que ellos toleran que hagan en su nombre a otros hijos de vecino. Entonces, han gritado foul, al verse asediados y vigilados por doquier con la tecnología más invasiva de su intimidad jamás disponible.

Los tribunales federales se debaten entre defender los derechos civiles de la gente y los reclamos de «seguridad nacional» que como un mantra invoca un Estado que cada vez más recuerda el de la novela 1984. Lamentablemente, el pizarrón no es muy favorable a los ciudadanos. Ahora el Tribunal de Apelaciones para el Segundo Circuito en Nueva York se apresta a decidir un pleito incoado por la American Civil Liberties Union que impugna la práctica de la NSA de recoger información de llamadas teléfonicas de millones de personas en Estados Unidos, que obviamente no pueden tener nada que ver con el terrorismo. El tribunal colegiado parece inclinado a fallarle en contra a la parte demandada.

Habrá que ver si tienen la firmeza de hacerlo, o sucumben al mantra...

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Mantenedor de área?

Discrepo de la Jueza Presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, no solo en su apreciación sobre la corrupción judicial, sino en algo que me conturba grandemente. Leo en su entrevista con el principal diario del país: «Todos en la Rama Judicial estamos bajo evaluación, todos. Desde el mantenedor de área que mantiene la sala en condiciones de ser utilizada hasta esta servidora...». Me parece evidente que con este circunloquio eufemístico la jueza Fiol Matta se refiere a un conserje o a un trabajador de mantenimiento, si el asunto requiriera algo más que limpieza, palabras que no son ofensivas, por lo que no hay que evitar. Quizá ella ha caído víctima de esa manía americana de llamarle cleaning technician a los janitors.

Creo que los nervios han traicionado a la jueza -- quien, de ordinario, se expresa muy correctamente --  haciéndola caer en este desliz tan feo. Dejo para otro día un comentario sobre lo que ha dicho sobre la situación en la judicatura.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Una fecha infame

He aquí otra fecha infame en la historia de Estados Unidos, tan admirada por ser tan desconocida. El 1 de septiembre de 1942 un juez federal de California sostuvo la orden ejecutiva de 19 de febrero de 1942 del presidente Roosevelt que decretó la detención de más de 110,000 japoneses en suelo americano, dos terceras partes de los cuales eran ciudadanos americanos y más de la mitad eran niños o infantes. Dos años después, el Tribunal Supremo de ese país, en Korematsu v. United States, en una de sus más bochornosas decisiones, sostuvo la constitucionalidad del encierro de los japoneses.

Ahí tienen todos esos ilusos e incautos que se creen la propaganda de que Estados Unidos y su Tribunal Supremo son el regalo de Dios al mundo.