jueves, 7 de agosto de 2014

El Gobernador silvestre

Hace rato que el país se dio cuenta de la mediocridad intelectual del Gobernador, que, entre otras cosas, se evidencia en su decir defectuoso. En estos días, a García Padilla le ha dado con referirse reiteradamente al debate sobre la condición política colonial -- que él no acepta que sea tal -- con la palabra «silvestre». Es evidente que el pobre hombre, tan equivocado en tantas cosas, cree que ese término es sinónimo de «desorganizado» o, sabe Dios, si hasta «estéril». Aunque presume de sus conocimientos del ambiente campesino, anda por ahí repitiendo lo de «silvestre», como si hubiera tenido una gran ocurrencia para desacreditar a la gente de su propio partido que tiene alguna aspiración de terminar con la colonia.

En fin, Alejandro García Padilla sí es silvestre, por lo que tiene de «inculto»...

miércoles, 6 de agosto de 2014

La epidemia de la crónica morbo

Los periodistas mexicanos -- concretamente los de la crónica policial -- están a punto de una nueva revolución en el Estado de Sinaloa, donde el gobierno les ha limitado su acceso con cámaras y micrófonos a las escenas de hechos delictivos. Sin el beneficio de conocer los pormenores de esta norma, vale hacer un comentario general acerca del tema, con referencia particular a Puerto Rico.

Dejémonos de bobadas: la prensa quiere un acceso irrestricto a los lugares de hechos delictivos, no para «informar», sino para satisfacer el morbo de la gente que quiere ver cadáveres y sangre mientras desayuna. Nada de lo que se presenta en estos reportajes grabados o fílmicos tiene valor informativo, que no sea el de fisgonear en la tragedia y el dolor ajeno. Resulta insólito ver a periodistas metidos -- metiches, dirían en Sinaloa -- en medio de escenas que deben ser protegidas, entrevistando a agentes del orden público,  obteniendo declaraciones comprometedoras de detenidos, a veces hasta en las celdas de los cuarteles policiacos o los tribunales, y hurgando en el dolor de las víctimas o sus familiares Y todo ese desmadre ocurre en nombre de la «libertad de prensa».

Lo que importa informar es la ocurrencia de un hecho delictivo y sus circunstancias. Los detalles morbosos de balaceras y masacres, en directo y a todo color, son solo elementos para alcanzar sintonía y vender periódicos, intereses ajenos a la función tutelar del Estado de la dignidad humana, la integridad del proceso penal y los derechos del imputado.

martes, 5 de agosto de 2014

Divulgar al vulgo

No nos salva nadie. Miren esta lindeza en plena primera plana del principal diario del país, que se autoproclama «educador»: «La agencia [Departamento de Hacienda] divulgará públicamente los nombres de personas y empresas que tengan cuantiosas deudas y no hayan alcanzado acuerdos».

Pues, hay que enterar a estos «educadores» de que divulgar significa «publicar, extender, poner al alcance del público algo». En todo caso, cabría decir que hay divulgaciones más o menos amplias, dependiendo de los medios que se utilicen para ello. No es lo mismo poner un aviso en el tablón de edictos de Hacienda, que ponerlo en su página de Internet y en la prensa. La primera es una divulgación limitada; de la segunda se diría que Hacienda «divulgará ampliamente» los nombres de los deudores.

lunes, 4 de agosto de 2014

El monstruo TSA

La Transportation Safety Administration ha sido una especie de Frankenstein en el gobierno de Estados Unidos, tomando una monstruosa vida propia de corte fascistoide. Múltiples han sido las quejas de pasajeros por los desmanes del personal de TSA en el cateo y el registro de personas y equipajes en los aeropuertos de esa nación. Muy desafortunadamente, los tribunales han sido en extremo deferentes con esa agencia, validando sus prácticas, en aras de la «seguridad nacional».

Ahora, la TSA ha promulgado una regla para aumentar de $10.00 a $11.20 la cuota que desde 2001 se le cobra a cada pasajero por «gastos de seguridad», ello en contravención del límite dispuesto por el Congreso. Sobre esa base, Airlines for America e International Air Transport Association, grupos que representan aerolíneas, han impugnado dicha determinación en el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia.

Me sorprendería mucho que el Tribunal no sostenga la decisión de TSA.

domingo, 3 de agosto de 2014

Lo que el viento [no] se llevó

 No me canso de señalar lo deficiente que es la expresión en nuestro país, muy embarazosa cuando se produce en el ámbito público. En noticia sobre los efectos de la tormenta de ayer, se cita al Director Ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica diciendo: « Hay algunas de estas interrupciones que ya se han identificado las causas y se van a corregir a la brevedad posible». Este tipo de incorrección es muy frecuente en el archipiélago puertorriqueño. Lo correcto es: « Hay algunas de estas interrupciones cuyas causas ya han sido identificadas...»

En el largo trayecto escolar, los boricuas perdimos el sentido del buen español, y hablamos y escribimos sin seguir el orden lógico del pensamiento y la forma correcta de expresarlo. Como no manejamos adecuadamente los elementos gramaticales y lingüísticos, se nos hace difícil aprovecharlos, por lo que las oraciones nos salen enrevesadas, como si no fuéramos hispanohablantes.

Necesitamos un «ciclón» cultural, que arranque de raíz tanta ignorancia en el uso del español.

sábado, 2 de agosto de 2014

Subterfugios federales

El ejercicio de la jurisdicción federal del Gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico, además de ilegítimo, tiene, en ocasiones, ribetes risibles. La intervención de las agencias federales en los casos de pederastia, por ejemplo, se da por una cuestión técnica que es, a todas luces, un subterfugio. Tomando como base la ley que castiga el que se transporte a un menor de un estado a otro con propósitos ilícitos, aquí los federales intervienen, si se lleva al menor de San Juan a Bayamón, digamos. Las otras «excusas» que se usan para apoderarse del caso y quitárselo a la jurisdicción puertorriqueña es que se haya usado un medio de comunicación como Internet y que se trate de un acto de tráfico comercial ilícito. La primera responde a que es Estados Unidos el que controla las comunicaciones en Puerto Rico; por lo tanto, la ofensa es a la legislación de ese país. La segunda es parte de la protección del comercio interestatal.

En el caso que motiva este comentario, resulta absurdo aplicar esos estatutos federales al sacerdote; sobre todo el de tráfico comercial, basado en que la relación sexual con el menor se daba a cambio de regalos a éste. Por mucho que se quiera estirar la cobija de la ley en este sentido, es patentemente exagerado e inadecuado.

Claro que el hombre merece ser procesado por sus actos, pero lo debe ser en la jurisdicción puertorriqueña, en nuestros tribunales y a base de la ley penal de Puerto Rico. El colmo del coloniaje es que no tengamos la autoridad ni para enjuiciar a nuestros delincuentes, a menos que Estados Unidos nos lo permita.

¡Hasta cuándo soportaremos este tutelaje bochornoso!

viernes, 1 de agosto de 2014

Concordancia numérica

Sé que me repito, pero es que los errores se repiten también. Uno de esos economistas que viven opinando de todo ha dicho: «Finalmente, la AEE está admitiendo su fragilidad financiera y que es inevitable que van a tener que reorganizarse». Ocurre que la AEE es una corporación pública y, como tal, es un sujeto singular. Por lo tanto, es correcto decir que «está» admitiendo... pero no lo es decir que «van» a hacer esto o lo otro. En todo caso, habría que decir que los ejecutivos de la AEE están admitiendo... y van a tener... Lo importante es ser consecuente con el número del sujeto o antecedente que se escoja, para evitar variarlo en una misma oración.