Ya lo comenté hace algún tiempo, pero la reiterada terquedad de la prensa en incurrir en el error me obliga a repetirme. En noticia sobre el caso de Casellas por informar falsamente la comisión de un delito, se lee: «Hoy comienza el juicio por presuntamente mentirle a agentes federales sobre un supuesto 'carjacking' ». Los periodistas no acaban de entender que no se trata de una «presunción», sino de una «alegación». La Regla 301 de Evidencia define presunción así: «La presunción es una deducción de un hecho que la ley autoriza a hacer o requiere que se haga de otro hecho o grupo de hechos previamente establecidos en la acción». Como puede verse claramente, no puede haber una presunción de que una persona ha delinquido; todo lo contrario; lo que se presume es su inocencia, razón por la cual es el Estado el que tiene que probar su culpabilidad.
El uso de «supuesto» es también incorrecto e innecesario en este caso. Lo que se alega es que Casellas mintió sobre la ocurrencia del delito; obviamente, no le mintió sobre un «alegado» delito, sino sobre un delito que él denunció. Por todo lo anterior, la oración debió ser: «Hoy comienza el juicio por alegadamente mentirle a agentes federales sobre un 'carjacking' ».
Hay que distinguir entre el uso informal de una palabra, y el uso dentro del contexto formal y técnico de, en este caso, un proceso legal. En este último hay que atenerse rigurosamente a su significado jurídico.
lunes, 7 de abril de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
«Lo cortés no quita lo valiente»
Me parece desacertada la reciente decisión de nuestro Tribunal Supremo en el caso de un abogado de Estados Unidos que solicitó postular aquí por cortesía, sin acreditar debidamente su situación ética y legal ante los tribunales de las jurisdicciones en las que está admitido para ejercer la abogacía. Aunque el abogado practica en Colorado e Illinois, solo sometió el documento de Colorado. A pesar de ello, el Supremo, obsequiosamente, le permite ejercer aquí.
La opinión disidente tiene razón, al señalar que lo prudente es requerir que el abogado acredite su situación en Illinois también. El hombre podría estar bien en Colorado, pero no así en Illinois. Francamente, me parece un mal precedente esta condescendencia en un trámite sencillo pero necesario para evitar que un abogado que esté impugnado en una jurisdicción venga a la nuestra a postular como si nada.
Tanta cortesía me confunde.
La opinión disidente tiene razón, al señalar que lo prudente es requerir que el abogado acredite su situación en Illinois también. El hombre podría estar bien en Colorado, pero no así en Illinois. Francamente, me parece un mal precedente esta condescendencia en un trámite sencillo pero necesario para evitar que un abogado que esté impugnado en una jurisdicción venga a la nuestra a postular como si nada.
Tanta cortesía me confunde.
sábado, 5 de abril de 2014
Soplos vanos
Nos queremos poner «finos», sin saber cómo, y terminamos diciendo y escribiendo disparates. En una noticia acerca de la presentación de la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Puerto Rico en Ponce, se lee: «Aquí fungirá como solista la flautista Mindy Heinsohn, ganadora de la competencia interdepartametal a nivel de maestría».
Pues, la joven debe ser muy buena instrumentista, pero no me parece que ello sea «desempeñar un empleo o cargo» o, peor aun, «ejercer un oficio o una función, a veces, sin el nombramiento correspondiente». En este caso, basta decir que ella será la solista, sin más adorno o rimbombancia. El lenguaje sencillo es muchas veces el más adecuado para comunicar correctamente lo que se quiere.
Pues, la joven debe ser muy buena instrumentista, pero no me parece que ello sea «desempeñar un empleo o cargo» o, peor aun, «ejercer un oficio o una función, a veces, sin el nombramiento correspondiente». En este caso, basta decir que ella será la solista, sin más adorno o rimbombancia. El lenguaje sencillo es muchas veces el más adecuado para comunicar correctamente lo que se quiere.
viernes, 4 de abril de 2014
Otro «derecho de daños»
En cosas como ésta es que se ve claramente el cinismo, la hipocresía y la prepotencia de Estados Unidos en el ámbito internacional. Human Rights Watch, entidad que vela por el respeto a los derechos humanos en todo el mundo, le ha escrito a Obama para que no continúe postergando la firma del tratado internacional de 1997 para eliminar el uso de minas terrestres como parte de las armas de guerra. Actualmente hay 161 países signatarios de dicho tratado. Aunque los americanos participan notablemente de la remoción de esos artefactos explosivos y la compensación a las víctimas, se niegan a suscribir su prohibición.
Es la actitud de un imperio que no admite cortapisas, pues quiere tener a su disposición irrestricta todas las armas para derrotar a sus enemigos. Sujetarse a las normas del derecho internacional sería ceder su hegemonía y proyectar debilidad, algo impensable para los americanos.
Es la actitud de un imperio que no admite cortapisas, pues quiere tener a su disposición irrestricta todas las armas para derrotar a sus enemigos. Sujetarse a las normas del derecho internacional sería ceder su hegemonía y proyectar debilidad, algo impensable para los americanos.
jueves, 3 de abril de 2014
Hojarasca jurídica
La abogacía, al igual que otras profesiones, se resiente del uso indiscriminado de un lenguaje estereotipado y hueco. Las respuestas de los abogados del exSecretario de Justicia a la querella ética que se publican hoy son un ejemplo de ese discurso jurídico defensivo y vacuo que nada aporta al esclarecimiento de una controversia. En variaciones sobre el mismo tema, se resume de esta manera: «La imputación es producto de información incorrecta y contraria a la realidad y carece de base fáctica alguna». O sea, se niega absolutamente lo imputado. Mientras la querella hace unos señalamientos específicos, la respuesta es una negación general y vaga, que recuerda la costumbre abogadil de negarlo todo de primera intención, hasta cosas que luego se terminan aceptando por estipulación. Invocar normas y principios de derecho de manera general, como si fueran palabras mágicas, apunta a una debilidad argumental de la parte que así lo hace.
Estas son malas mañas de abogados acostumbrados a litigar de forma poco responsiva, para dilatar los procedimientos y obtener ventajas indebidas.
Estas son malas mañas de abogados acostumbrados a litigar de forma poco responsiva, para dilatar los procedimientos y obtener ventajas indebidas.
miércoles, 2 de abril de 2014
Justicia esencial
He dicho, entre bromas y veras, que el Derecho es como un supermercado bien surtido: hay doctrinas, jurisprudencia, normas y principios para todos los gustos y situaciones, según lo que se quiera decidir, probar o sostener. Los abogados lo sabemos, y lo aprovechamos para beneficio de la parte que representamos. En este ejercicio, muchas veces se pierde de vista el fin último de todo esto: que prevalezcan la Verdad y la Justicia.
Me parece alentador que el juez que atiende el caso del fraude electoral en Guaynabo haya rechazado los «cantos de sirena» jurídicos de la defensa. No ha perdido de vista lo esencial, es decir, el hecho cierto de que estos funcionarios -- algunos de ellos agentes del orden público -- se prestaron para burlar garantías de la pulcritud electoral tan necesarias a una democracia representativa. Las disquisiciones sobre el derecho aplicable y otras cuestiones técnicas no deben tener precedencia sobre el castigo merecido por los autores de estas fechorías.
Esperemos que en instancias superiores no se malogre este dictamen judicial.
Me parece alentador que el juez que atiende el caso del fraude electoral en Guaynabo haya rechazado los «cantos de sirena» jurídicos de la defensa. No ha perdido de vista lo esencial, es decir, el hecho cierto de que estos funcionarios -- algunos de ellos agentes del orden público -- se prestaron para burlar garantías de la pulcritud electoral tan necesarias a una democracia representativa. Las disquisiciones sobre el derecho aplicable y otras cuestiones técnicas no deben tener precedencia sobre el castigo merecido por los autores de estas fechorías.
Esperemos que en instancias superiores no se malogre este dictamen judicial.
martes, 1 de abril de 2014
En cuestión
Se abusa de la palabra issue. Desde que, hace décadas, Muñoz Marín sentenció que nuestra situación política frente a Estados Unidos -- el llamado status -- no estaba en "issue", varias generaciones lo han repetido mansamente, y usan el término continuamente para referirse a cualquier asunto de cierto relieve. Hoy se cita al Presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico diciendo: «Este issue ( el alza en la matrícula) desaparece el 22 de abril. Ese día se vota y se acabó el problema».
El problema es el uso invariable y reiterado de ese vocablo, cuando se pueden emplear otros, dependiendo del contexto. Por ejemplo, puede decirse controversia, cuestión, diferendo, discusión, disputa, polémica, y otras voces similares.
Claro, para eso habría que conocer el español, y aquí...
El problema es el uso invariable y reiterado de ese vocablo, cuando se pueden emplear otros, dependiendo del contexto. Por ejemplo, puede decirse controversia, cuestión, diferendo, discusión, disputa, polémica, y otras voces similares.
Claro, para eso habría que conocer el español, y aquí...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)