martes, 22 de mayo de 2012

¡Hombre, que no es menos la cura!

Como saben, aunque esté de vacaciones, mi ojo de editor nunca lo está. Hace unos días, en el Museo del Prado, bajo el cuadro de Rubens que representa al apóstol Santiago el menor, en la versión en inglés de la identificación de la pintura se leía James the Less. ¡Increíble pero cierto! Que un error así ocurra en una institución cultural de ese prestigio es imperdonable. Resulta inaceptable que El Prado no cuente con los recursos para asegurarse de que la versión en otro idioma de la información que se brinda al público sea correcta. Lo que debió decir el rotulito es, por supuesto, James the Young.


Claro, cuando El Prado da una metida de pata así, entonces no nos debe sorprender leer en una vitrina de un restaurante malagueño "ham cure" entre sus suculentos ofrecimientos. Como está dicho, se trataría de la «cura del jamón», que algo tiene de cierta, pues ese jamón cura el hambre. Por si alguien no se ha enterado, es cured ham.

Lo repito: si se quiere dar la información en inglés, pues muy bien, pero, si no se conoce bien el idioma, hay que buscar ayuda, para evitar dislates embarazosos como éstos.

domingo, 6 de mayo de 2012

Derecho torcido

En una muestra más de que el sistema judicial de Estados Unidos está fundamentalmente al servicio de la política, sobre todo en asuntos de «seguridad nacional», el Tribunal Federal de Apelaciones para el Noveno Circuito le ha reconocido inmunidad parcial al abogado del Departamento de Justicia que justificó oficialmente la tortura en aquellos años inmediatos luego del 11 de septiembre de 2001. Dentro del contexto del pleito incoado por el puertorriqueño José Padilla y su madre, ese tribunal ha tenido la desfachatez de resolver que, para esa época, no estaba del todo claro que lo que se le hizo a Padilla constituyera tortura, y que, por lo tanto, la opinión que avaló ese proceder no era del todo incorrecta ni es base para fijar responsabilidad civil.

Basta, sin embargo, leer el recuento que la opinión del tribunal hace del trato que se dio a Padilla durante tres años y medio de cautiverio, para apreciar su tortura. Y para darse cuenta de lo torcido y tortuoso del «razonamiento» jurídico de esta disparatada decisión.

(Tomo un descanso hasta el 22 de mayo.)

sábado, 5 de mayo de 2012

«Lo» correcto

Hay lemas o mensajes publicitarios mal expresados. El periódico lleva un par de días anunciando una de sus tradicionales encuestas del año electoral: «Cuando el pueblo opina, El Nuevo Día se imprime». Hombre, pero es que el periódico se imprime todos los días, opine el pueblo o no. Lo que debió escribirse es «Cuando el pueblo opina, El Nuevo Día lo imprime», refiriéndose, claro está, a la opinión pública.

Dicho sea de paso, la campañita responde a una reducción en el número de lectores de la edición impresa, pues muchos han optado por leer la edición electrónica. De ahí que se puntualice que la información solamente aparecerá en la impresa.

viernes, 4 de mayo de 2012

Torcedura de brazo

No me parece del todo aceptable la solución judicial en el caso de la joven universitaria que fue sometida a la justicia por negarse a mostrar su identificación a la guardia del campus. La denuncia era a los efectos de que la joven incurrió en «obstrucción a la justicia» y «alteración a la paz», imputaciones que todos sabemos son comodines de los cuerpos policiacos para toda situación en la que ellos actúan mal, y buscan justificar sus excesos. Aun cuando la joven se excediera en algo en su reacción, se comprende su indignación ante la práctica abusiva y selectiva de los guardianes.

Me preocupa más la manifestación de la juez del caso, en el sentido de que «los agentes del orden público se respetan». Muy bien, pero debió añadir que los agentes del orden público deben respetar los derechos civiles y humanos de los ciudadanos, y no violarlos so color de autoridad. Con esa expresión, queda la sensación de que la juez tomó partido a favor de los guardias -- quizá por ser de esos magistrados que siempre le dan el beneficio de la duda a los policías -- y, con la amenaza de meter a la muchacha seis meses a la cárcel, logró que se humillara públicamente pidiendo una disculpa forzada, como condición para archivar el caso.

Una mejor solución hubiera sido el archivo del caso «en pro de la justicia»...

jueves, 3 de mayo de 2012

Incorregible

«Sin corregir los fallos» reza un titular de prensa relacionado con unos problemas en la Universidad de Puerto Rico. ¡Y bien que sí! No se corrigen, porque el 3 de agosto de 2007, cuando comenzaba este espacio, dediqué el comentario a ese uso que, aunque no es totalmente erróneo, no es el mejor, cuando se quiere señalar una falta o falla, siendo un fallo, principalísimamente, un dictamen judicial. De hecho, con este tema comienza mi libro Bitácora de la buena escritura, selección de mis comentarios sobre el tema aparecidos en este espacio.

Así que, definitivamente, continúan «sin corregir los fallos»...

miércoles, 2 de mayo de 2012

Un dictamen desafortunado

Debe haber un grave problema procesal en el caso del representante Rivera Guerra, que justifique el chocante dictamen judicial que le permite figurar en la papeleta electoral del Partido Nuevo Progresista. Porque, en los méritos, no puede haber fundamento para ello. Basta con la aplicación del criterio partidista y reglamentario de esa colectividad, que lo rechaza por el desprestigio del legislador, de todos conocido. Se trata de un caso clásico de una cuestión política que los tribunales no deben adjudicar. El PNP decidió, con toda la razón del mundo, que Rivera Guerra no puede ser candidato en las próximas elecciones. La opinión pública también lo rechaza abrumadoramente. El Poder Judicial no debe intervenir, y si lo hace, debe ser para sostener la decisión del partido. Véase que si, por un aborto de la naturaleza, el hombre resultara reelecto, estaría en la bancada de un partido que anticipadamente no lo quiere, un resultado absurdo propiciado por el tribunal. Distinto es el caso de un legislador que durante su incumbencia se desafilia del partido o lo expulsan de éste.

Tendremos que «ajusticiarlo» en las urnas el 6 de noviembre.

martes, 1 de mayo de 2012

"Broken English"

Como saben, de vez en cuando, incursiono en el inglés, lengua que aquí se menea mal y se escribe peor, por obra y desgracia del coloniaje. Resulta que, como tenemos dos idiomas oficiales, hay un número de documentos y notificaciones gubernamentales que tienen que hacerse en inglés también. Ése es el caso de un anuncio que publicó ayer en la prensa la Comisión Estatal de Elecciones, para beneficio de algún americano entrometido que, sin saber español, pretenda votar aquí.

El anuncito pretende ser una traducción literal del texto en español, por alguien que pretende saber inglés. Así es que «Aviso importante» se convierte en "Notice Important", «De conformidad con» se trueca en "Pursuant with" --en vez de to -- , «toda persona que acuda a la JIP» se transforma en "every person that attends to the JIP, en vez de persons who go to or visit, y «favor de comunicarse con la Oficina... al siguiente teléfono...» aparece como "please communicate with...to the following number...", en vez del correcto y sencillo please call this number.

La anexión a Estados Unidos, que requiere que nuestra vida pública se conduzca en inglés, está cada vez más lejos...fortunately.