Dice la crónica judicial: «Era un sitial poco común para Inés Rivera Aquino.» La referencia es a que la juez declaraba en una vista como perjudicada en un caso de violencia doméstica. Lo que ocurre es que el redactor usa mal el vocablo «sitial», pues éste se refiere, originalmente, al lugar de dignidad y exaltación que ocupa una persona que ostenta cierta autoridad, y por extensión, a otros que gozan de admiración y aprecio. Lo cierto es que Rivera Aquino, en su calidad de juez, ocupa un sitial, literalmente, cuando se sienta en el estrado judicial, y conceptualmente, por la dignidad de su cargo.
La silla de los testigos no constituye un sitial, sobre todo cuando se ocupa para revelar dolorosas indignidades de la intimidad familiar.
sábado, 7 de marzo de 2009
viernes, 6 de marzo de 2009
Caiga quien caiga
En estos días, cuando algunos celebran lo que ellos consideran un rumbo positivo para Acevedo Vilá en su juicio, conviene insistir en una distinción esencial en el derecho penal, entre «inocente» y «no culpable.» Lo primero supone una ausencia de culpa basada en una ausencia de maldad o malicia. Es, sobre todo, un concepto moral. Por eso es que no se usa formal u oficialmente en el derecho penal. En su lugar, se habla de lo segundo, que lo único que significa es que, a juicio de un juez o un jurado, no se ha probado una responsabilidad por unos hechos delictivos, conforme a unas normas que suelen ser muy estrictas y técnicas.
De manera que un fallo o veredicto de «no culpable» no siempre es algo que debamos celebrar o sentirnos orgullosos de ello. Sobre todo, cuando la prueba desfilada, aunque insuficiente en derecho, revela una conducta impropia y reprochable. Cuando escucho a algunas personas que, en otras circunstancias, han predicado la moral pública, disfrutar, anticipando un dictamen absolutorio, me parece muy trágico porque hacen abstracción de la totalidad de la prueba, para concentrarse exclusivamente en lo que atañe a Aníbal. Poco importa lo que todos los demás han hecho y admitido, en tanto Acevedo Vilá salga bien.
Los que ayer decían que era imposible que Rosselló desconociera las cosas malas que hacían sus allegados, e insistían en que poco importaba la ausencia de prueba directa que lo vinculara con ello, hoy exhiben una credulidad extraordinaria e insisten en que hay que probar ese vínculo directo con Aníbal. Lejos de condenar los malos manejos, se limitan a decir que eso siempre se ha hecho y que todo el mundo lo hace. De manera que la moral pública es para aplicársela al adversario, según estos compatriotas, hombres y mujeres buenos, cuyo sectarismo les ha nublado el entendimiento y «enredado el espíritu.»
Como no somos «inocentes» - en su sentido prístino - no debemos ser «culpables» de usar esta doble vara, no importan afectos y afinidades de clase alguna.
De manera que un fallo o veredicto de «no culpable» no siempre es algo que debamos celebrar o sentirnos orgullosos de ello. Sobre todo, cuando la prueba desfilada, aunque insuficiente en derecho, revela una conducta impropia y reprochable. Cuando escucho a algunas personas que, en otras circunstancias, han predicado la moral pública, disfrutar, anticipando un dictamen absolutorio, me parece muy trágico porque hacen abstracción de la totalidad de la prueba, para concentrarse exclusivamente en lo que atañe a Aníbal. Poco importa lo que todos los demás han hecho y admitido, en tanto Acevedo Vilá salga bien.
Los que ayer decían que era imposible que Rosselló desconociera las cosas malas que hacían sus allegados, e insistían en que poco importaba la ausencia de prueba directa que lo vinculara con ello, hoy exhiben una credulidad extraordinaria e insisten en que hay que probar ese vínculo directo con Aníbal. Lejos de condenar los malos manejos, se limitan a decir que eso siempre se ha hecho y que todo el mundo lo hace. De manera que la moral pública es para aplicársela al adversario, según estos compatriotas, hombres y mujeres buenos, cuyo sectarismo les ha nublado el entendimiento y «enredado el espíritu.»
Como no somos «inocentes» - en su sentido prístino - no debemos ser «culpables» de usar esta doble vara, no importan afectos y afinidades de clase alguna.
jueves, 5 de marzo de 2009
Franca...mente
Sorprende un poco la condescendencia judicial con el nieto de Franco condenado por malos tratos - así le llaman en España - a su novia, incluida una amenaza de muerte. En un país en que el asunto es casi epidémico, no es cosa que deba tomarse livianamente, pues muchas de esas amenazas se cumplen o, cuando menos, mantienen en vilo a las perjudicadas. Por eso, un año en lo que aquí llamaríamos probatoria luce muy poco, aun con la pena añadida de los tres años de alejamiento.
Yo investigaría si el juez de Barcelona es nieto de un miembro de la Falange.
Yo investigaría si el juez de Barcelona es nieto de un miembro de la Falange.
miércoles, 4 de marzo de 2009
"Verboten"
Así, de entrada, no me parece nada mal la propuesta de ley alemana que busca reconocerle a las empresas y el gobierno la facultad de controlar el correo electrónico de sus empleados. Siendo el equipo del patrono, bien sea privado o público, y el uso en horas laborables, debe haber perfecto derecho a tomar las medidas necesarias para asegurarse de que solamente se use para fines oficiales y de trabajo. Lo personal se atiende con equipo propio y en horas no laborables.
martes, 3 de marzo de 2009
Una sola palabra
Para quienes puedan creer que algunas de mis críticas son infundadas, hoy se publica en un espacio de una «motivadora»: «En el garaje de mi casa hay un viejo armario que pertenecía a la mamá de mi esposo...» Evidentemente, la autora desconoce el vocablo suegra, pues, de lo contrario, se hubiera ahorrado el circunloquio.
Creo que a la consejera hay que aconsejarle que use un lenguaje directo y sencillo, como el de siempre, para expresar sus ideas sobre las cosas de la vida cotidiana.
Creo que a la consejera hay que aconsejarle que use un lenguaje directo y sencillo, como el de siempre, para expresar sus ideas sobre las cosas de la vida cotidiana.
lunes, 2 de marzo de 2009
Que el sol salga para todos.
La creación de salas o tribunales especializados en alguna materia tiene sus pro y sus contra. En teoría, si están bien habilitadas, con el personal judicial idóneo, pueden ayudar a que se logre una adjudicación más certera de las controversias que atienda. Por otra parte, se restringe el acceso a esas instancias particulares, arriesgándonos a dilaciones irrazonables y limitándonos al criterio de unos pocos. En este sentido, me parece muy sabia la recomendación de la licenciada Jessica Rodríguez Martín, de que se amplíe el alcance de la medida propuesta, para que se cree una sala en cada región judicial, con el fin de aumentar dicho acceso a la justicia ambiental.
domingo, 1 de marzo de 2009
Pensar bien para escribir bien
¡No en balde el desempleo está como está! Hoy se publica una solicitud de propuesta para que se ofrezcan «Talleres destrezas básicas trabajadores desplazados» infamemente mal escrita. Dejando a un lado el uso incorrecto de la coma, que la permea, y otras lindezas lingüísticas que la adornan, hacia el final se lee lo siguiente: «La fecha límite para presentar las propuestas es en o antes del 11 de marzo de 2009...» O sea, que, si se presenta una propuestita el 4 de marzo, ésa sería la fecha límite.
Me parece que una de las destrezas básicas que le deben enseñar a los desplazados es la de pensar lógicamente y escribir de manera que lo refleje. Evidentemente, el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos no sabe, y necesita quien lo haga por ellos. Esperemos que lo encuentre.
Me parece que una de las destrezas básicas que le deben enseñar a los desplazados es la de pensar lógicamente y escribir de manera que lo refleje. Evidentemente, el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos no sabe, y necesita quien lo haga por ellos. Esperemos que lo encuentre.
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