viernes, 7 de diciembre de 2007

SER o no ser

Dejando a un lado de momento el asunto de quién tiene la razón en la controversia entre el Departamento de Educación y SER de Puerto Rico, hay algo que no puede pasarse por alto. Según la prensa, "las partes nunca acordaron la cantidad que cobraría SER por sus servicios." Entonces, uno se pregunta: ¿qué clase de contratación es esa? Si eso es así, ambas partes fallaron, al no disponer claramente el asunto de la remuneración, cuestión elemental para cualquier abogado o, incluso, lego en la materia. Se me hace difícil creer que los abogados que intervinieron en el otorgamiento de este contrato no se percataran de algo tan simple.

A menos que la prisa por enmendar la situación de la atención insuficiente a los niños con necesidades especiales haya sido, como suele ocurrir, "mala consejera." A veces, la gestión gubernamental se afecta por el apremio de quedar bien por cuestiones de relaciones públicas, y se hacen las cosas a la carrera o desoyendo alguna voz que llama a la prudencia. Entonces, vienen las "metidas de pata" y los desaciertos que se pudieron haber evitado, si se hubiera actuado más razonablemente. Preparar un buen contrato es tarea delicada, y requiere trabajo concienzudo, para evitar que, en el futuro, se esté ante la disyuntiva de ser o no ser.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Con y sin tilde

Conviene recordar que hay un número de vocablos que pueden escribirse correctamente con y sin la tilde, por ejemplo: amoníaco, amoniaco; cardíaco, cardiaco; demoníaco, demoniaco; elegíaco, elegiaco; omóplato, omoplato; ósmosis, osmosis; policíaco, policiaco; termóstato, termostato. La Real Academia Española prefiere, en algunos casos, la forma con tilde y en otras la contraria. Se da el caso de que una forma es de mayor uso en una región del mundo que en otra. También hay autores que usan una u otra. Lo importante es que sepamos que no es incorrecto usar estos términos de una u otra forma.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

No ha lugar

Los colegas de la defensa en lo penal tienen que ser creativos para tratar de sacar no culpables o culpables de un delito menor a sus clientes. Hay defensas legítimas, basadas en realidades que se van descubriendo conforme avanza el conocimiento. Otras parecen sacadas del baúl de un ilusionista o mago. En esta segunda categoría parece estar la de "pánico homosexual", que pretende debutar en estos días en nuestros tribunales. Supongo que se trata de una variante del "impulso irresistible", que lleva a actuar contra aquello que produce la fobia o manía. Aceptarla sería abrir la puerta a reclamos similares de todos los que pudieran sentir una aversión extrema hacia cierta clase de individuos. No creo, pues, que deba admitirse como atenuante o eximente. En todo caso, como ha dicho Serrano, el activista de los derechos de los homosexuales, sería un agravante.

Por otro lado, se insiste en eliminar el cargo de embriaguez en el caso de la joven que mató con su auto a los vendedores ambulantes a la orilla de la carretera. Pues, peor para ella, porque habría que concluir que estaba sobria y en sus cabales cuando los arrolló. A menos que el próximo paso de la defensa sea alegar que las víctimas se suicidaron...

martes, 4 de diciembre de 2007

En cero

Se anuncia un programa de televisión titulado "Hijos de cero a 20", supongo que sobre los problemas de la crianza. Lo que resulta risible es lo del "cero" para referirse, me imagino, a los niños que no han cumplido el año. Ese afán de precisión es, francamente, ridículo. No hay tal cosa como un hijo de "cero" años; los niños no son "vehículos de cero kilómetros", como los anuncian en las televisoras argentinas cuya programación vemos. En todo caso, se trata de recién nacidos o criaturas de meses.

Me parece que esto viene de esa manía - por cierto, muy americana - de querer abreviarlo todo; esa misma que ha producido el "9/11" y el "24/7." Estas expresiones taquigráficas pueden ser muy útiles para comunicar un mundo de significados, pero hay que tener cuidado para no abusar de ellas, cayendo en resultados absurdos o, incluso, incomprensibles. En este caso vale la pena decir "Hijos hasta los 20", pues se oye más humano, sobre todo para un programa que transmite la emisora de la Iglesia Católica, defensora de la familia y la dignidad del individuo.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Retiro a tiempo

Me parece muy mala la idea de continuar aplazando el retiro obligatorio de los policías. Hace un par de años se legisló para fijar la edad en 58 años, y ya se propone aumentarla a 60 años. Con la excusa de que no se debe perder ese caudal de experiencia, se pretende encubrir la verdadera razón: dar más tiempo para que no se siga sobrecargando el Sistema de Retiro. Aunque ello sea comprensible, lo cierto es que la labor policiaca supone unas condiciones de desgaste emocional y físico que no son comparables con las de otros empleados públicos. Por ello, referirse a los jueces del Tribunal Supremo en este contexto es un argumento falaz. También lo es poner de ejemplo al Superintendente de la Policía.

No creo que a nuestra sociedad le convenga tener policías en la calle con más de 30 años de servicio. Ese número de años debe ser suficiente para que los agentes den lo mejor de sí. Mantenerlos en servicio activo por mucho tiempo más es un riesgo. La calle es dura y endurece. En época reciente, hemos visto ejemplos muy dramáticos de lo que puede pasar cuando se vive en "las entrañas del monstruo." Hay economías que resultan falsas. Esta es una de ellas.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Libre de libertad

Lo he señalado reiteradamente, pero es como una de esas infecciones resistentes a los antibióticos: el libre de esto y de lo otro es un calco innecesario de free of o free from. Por ejemplo, hoy se nos invita a una actividad sobre salud mental libre de costo. Tengo la sospecha de que las entidades privadas o públicas que insisten en decirlo así piensan que decir gratis es poco elegante o hasta pedestre. La realidad es que resulta poco inteligente. Téngase en cuenta, sin embargo, que es legítimo decir entrada libre, si se refiere a que no hay restricciones, tales como que uno sea miembro de la organización o a que sea por invitación, por ejemplo.

La prensa también nos informa acerca de la agricultura orgánica, que usa "abono libre de contaminantes." ¡Tan fácil y correcto que es decir sin contaminantes! Sin embargo, se nos habla continuamente de ambientes libres de humo, para estar libres de enfermedades, y cosas por el estilo. Tanto libre de esto y de lo otro, y no estamos libres de lo que deberíamos estar.

sábado, 1 de diciembre de 2007

La bella y las bestias

Hay muchos aspectos que destacar del novelón relacionado con la elección de la representante de Puerto Rico al certamen de Señorita Universo. Ciertamente, los más inquietantes son los que tienen que ver con la virulencia de las críticas al proceso, las alegadas amenazas y los supuestos actos delictivos cometidos contra la ganadora. Dejando a un lado los elementos de farsa y tragicomedia de todo este embrollo, tiene que preocupar que el aparato de la investigación criminal se haya tenido que movilizar para atender este zafarrancho de colegialas. Ahora se plantea la posibilidad de que los resultados forenses no sean del todo concluyentes, dado el mucho tiempo transcurrido entre los alegados sucesos y el examen de las pruebas, amén de su posible "contaminación", al no salvaguardarse la "cadena de evidencia."

Si algo bueno puede haber en todo esto es, precisamente, que trae a la atención del público este aspecto del manejo de la prueba física, para que se entienda mejor por qué, a veces, no es posible relacionar a un imputado con un delito, y que los llamados "tecnicismos" tienen su razón de ser en la búsqueda de la verdad.